Avenger
Breitling basa la creación de un cronógrafo en cuatro criterios fundamentales: robustez, funcionalidad, precisión y sofisticación estética. Una filosofía que el Avenger encarna a la perfección. Dotado de una caja particularmente bien protegida contra los choques y sumergible hasta 300 m, este instrumento dispone de un gran surtido de colores de esferas así como de diversos tipos de brazaletes: acero, caucho o piel. Un temple de acero que da protección a un mecanismo de cronógrafo automático con certificación cronómetro del COSC.