BREITLING NAVITIMER 1 B03 RATTRAPANTE 45 BOUTIQUE EDITION

BREITLING NAVITIMER 1 B03 RATTRAPANTE 45 BOUTIQUE EDITION
BREITLING NAVITIMER 1 B03 RATTRAPANTE 45 BOUTIQUE EDITION
BREITLING NAVITIMER 1 B03 RATTRAPANTE 45 BOUTIQUE EDITION

Breitling es conocida desde hace mucho tiempo por sus sobresalientes relojes con cronógrafo –no en vano la marca inventó el cronógrafo moderno–, pero ahora lanza un modelo único en su género que retoma de modo muy singular una de las mayores complicaciones de la técnica relojera. El Navitimer 1 B03 Rattrapante 45 Boutique Edition de Breitling, en efecto, utiliza un dispositivo único como es el movimiento de Breitling con función ratrapante. Protegido por dos patentes, el reloj se distingue por un innovador diseño que asegura la máxima precisión, solidez y fiabilidad.

La función ratrapante es una de las complicaciones más sofisticadas en el ámbito de la relojería. Explicado rápidamente: mediante dos manecillas centrales de cronógrafo superpuestas puede medir simultáneamente dos tiempos transcurridos. Pero, aunque la función ratrapante del nuevo Breitling Navitimer 1 B03 Rattrapante 45 Boutique Edition sea ya de por sí algo muy especial, el modelo incluye otros detalles que hacen que atraiga vivamente la atención.

Destinado a convertirse en una pieza de colección, el modelo se ofrecerá en una edición limitada de 250 unidades, estando disponible exclusivamente en las boutiques que Breitling tiene repartidas por el mundo, aproximadamente 70.

La fascinante estética del Navitimer 1 B03 Rattrapante 45 Boutique Edition está a la altura de su sofisticación técnica. Albergado en una atrevida caja de acero inoxidable de 45 mm, el reloj destaca por su esfera Stratos Gris con índices horarios y manecillas de horas y minutos revestidos en Super-LumiNova®, lo cual garantiza que sean legibles en cualesquiera condiciones luminosas. El atractivo visual del modelo se completa con su bisel rotatorio bidireccional, que muestra la regla deslizante circular asociada desde siempre con los modelos Navitimer de Breitling.

El Navitimer 1 B03 Rattrapante 45 Boutique Edition ofrece otro exquisito detalle más. Normalmente, los Navitimer llevan el logotipo estilizado de una B con el símbolo de un ancla adornando la base de las manecillas del cronógrafo. Pero, en este caso, observamos un sutil refinamiento: el logotipo está dividido entre dos manecillas. Mientras la B está en la manecilla roja, el ancla aparece en la manecilla ratrapante. El resultado es que el logotipo está partido en dos elementos cuando la aguja ratrapante se para, pero cuando vuelve se recompone al alinearse las manecillas.

Y en la caja se esconden funciones no menos interesantes. El reloj se mueve gracias a un Calibre B03 de la manufactura Breitling, que ofrece reserva de marcha de al menos 70 horas y cuenta con certificación COSC como cronómetro. Así pues, sería posible quitárselo al salir de trabajar el viernes (no quiere decirse que haya que hacerlo) y el lunes por la mañana seguiría listo para la acción.

El pulsador de la función ratrapante, colocado en la corona a la altura de las 3 horas, sirve para detener o reiniciar la manecilla ratrapante tantas veces como se desee durante un cronometraje, de modo que el usuario puede así medir tiempos fraccionarios o comparar resultados de distintos competidores.

Breitling y el Navitimer Rattrapante
Pocas marcas relojeras utilizan movimientos mecánicos de cronógrafo propios. Pero menos aún pueden ofrecer un movimiento ratrapante de su propiedad, desarrollado y producido internamente. Con el lanzamiento del Calibre B03 de manufactura propia, Breitling ha vuelto a confirmar su liderazgo en el campo de los cronógrafos mecánicos.

Con sus dos manecillas centrales de cronógrafo superpuestas, una de las cuales es posible detener para medir un tiempo intermedio antes de que alcance (rattraper en francés) a la otra, el cronógrafo ratrapante está considerado uno de los mecanismos de relojería más difíciles de construir. En consonancia con ello, se trata de una «gran complicación» que suele fabricarse en series pequeñas y requiere que los relojeros lleven a cabo un lento proceso de ajuste y ponderaciones (corregir la libertad de la rueda ratrapante y el piñón, adaptar la tensión de los muelles, ajustar el grado de penetración de las pinzas...).

A la hora de desarrollar su movimiento propio de cronógrafo ratrapante, Breitling, tomando como base el exitoso calibre 01 de la manufactura, adoptó un enfoque innovador centrado en la solidez, la precisión mientras desarrollaba un sistema que asegurase un funcionamiento óptimo con un total mínimo de componentes. En efecto, el mecanismo ratrapante usa tan solo 28 piezas.

Durante el proceso, Breitling consiguió también eliminar el interminable proceso de ajuste. Encontrar una solución simple y eficaz para un problema complicado llevó años de investigación y pruebas, pero el resultado satisface todas las expectativas.

El legado Navitimer
Desde su lanzamiento en 1952, el Navitimer de Breitling ha sido uno de los cronógrafos más admirados del mundo. Mediante las recientes incorporaciones a la familia Navitimer 1, Breitling inicia una generación completamente nueva de esta auténtica leyenda de la relojería.

El Navitimer es, probablemente, el modelo más emblemático de todos los relojes de pulsera de Breitling. Todo un clásico del siglo XX, que conserva su popularidad en el siglo XXI, con más de 65 años desde su aparición, pensada para satisfacer las necesidades del entonces creciente mercado de la aviación comercial y recreativa. Gracias a su regla deslizante circular, apta para efectuar diversos cálculos importantes en los vuelos, el Navitimer se ganó la confianza de los pilotos y, en particular, de la Asociación de Propietarios y Pilotos de Aeronaves (Aircraft Owners and Pilots Association, AOPA). Con una imagen totalmente inconfundible, el cronógrafo sigue luciendo hoy el mismo estilo que en la época de su primer diseño.

Tras el Navitimer se esconden más de cien años de avances en la tecnología relojera. Breitling desarrolló en 1915 el primer pulsador independiente a la altura de las 2 horas, al que, en 1934, añadió un segundo pulsador independiente, perfilando con ello la forma y la función del cronógrafo moderno. La marca introdujo en 1969 un cronógrafo con cuerda automática –uno de los primeros del mundo–, y todos los verdaderos aficionados de los relojes sienten pasión por el clásico Duograph de 1944, en cuyo movimiento de cronógrafo ratrapante participó Breitling, lo que lo convierte en el antepasado directo del nuevo y fabuloso Navitimer 1 B03 Rattrapante 45 Boutique Edition.