El Breitling Navitimer B03 Chronograph Rattrapante 45

El Breitling Navitimer B03 Chronograph Rattrapante 45
El Breitling Navitimer B03 Chronograph Rattrapante 45
El Breitling Navitimer B03 Chronograph Rattrapante 45

Hace ya más de 85 años que Breitling lanzó el primer cronógrafo moderno, de incalculable influencia en el diseño relojero. Con el nuevo Navitimer B03 Chronograph Rattrapante 45 la marca reinterpreta una de las complicaciones más señaladas del arte relojero y demuestra seguir en la vanguardia de la innovación. El Navitimer B03 Chronograph Rattrapante 45 está montado en caja de oro rojo de 18K e incorpora el calibre B03 de la manufactura, un movimiento ratrapante sin igual protegido por dos patentes. Su innovador diseño garantiza el máximo de precisión, robustez y fiabilidad.

La función ratrapante es una de las complicaciones más sofisticadas en el ámbito de la relojería. Explicado rápidamente: mediante dos manecillas centrales de cronógrafo superpuestas puede medir simultáneamente dos tiempos transcurridos. El mecanismo ratrapante del nuevo Breitling Navitimer B03 Chronograph Rattrapante 45 es, en efecto, un dispositivo totalmente singular, al que se suman otros detalles que convierten el reloj en un clásico instantáneo.

La espectacular estética del Navitimer B03 Chronograph Rattrapante 45 está a la altura de su sofisticación técnica. Alojado en los 45 milímetros de una gran caja de oro rojo de 18K, el audaz modelo llama también la atención por su esfera Stratos Gris. Los índices horarios y las manecillas de horas y minutos están revestidos con Super-LumiNova®, que asegura una legibilidad excelente en cualquier condición lumínica. El reloj presenta bisel rotatorio bidireccional, que incluye la regla de cálculo circular asociada desde hace tanto tiempo a los Navitimer de Breitling.

El Navitimer B03 Chronograph Rattrapante 45 ofrece otro detalle exquisito. Normalmente, los Navitimer llevan el logotipo estilizado de una «B» con el símbolo de un ancla adornando la base de las manecillas del cronó­grafo. Pero aquí observamos un sutil refinamiento: el logotipo está dividido entre dos manecillas. Mientras la B está en la manecilla roja, el ancla aparece en la manecilla ratrapante. El resultado es que el logotipo está partido en dos elementos cuando la aguja ratrapante se para, pero se recompone cada vez que vuelven a alinearse las manecillas.

El pulsador de la función ratrapante, situado en la corona a la altura de las 3 horas, sirve para detener o reiniciar la manecilla ratrapante tantas veces como se desee durante un cronometraje, de modo que el usuario puede así medir tiempos fraccionados o comparar resultados de distintos competidores.

El calibre B03 de la manufactura Breitling es obra de la marca, que lo confecciona en sus talleres de Chrono­métrie de La Chaux-de-Fonds. El cronómetro, que cuenta con la certificación COSC, puede verse en funcionamiento a través del dorso de la caja, fabricado en zafiro transparente; ofrece reserva de marcha en torno a 70 horas y está protegido por una garantía de cinco años. Con su espectacular caja en oro rojo de 18K, el reloj está montado en correa de piel de cocodrilo negra con hebilla.

El legado del Navitimer y los cronógrafos Breitling

Desde que fue desarrollado en 1952, el Navitimer de Breitling es uno de los cronógrafos más admirados del mundo, y en estos últimos tiempos Breitling ha dado a conocer esta leyenda del mundo relojero a toda una nueva generación de entusiastas de todo el mundo gracias a las últimas incorporaciones a la familia.

El Navitimer es, probablemente, el modelo más emblemático de todos los relojes de pulsera de Breitling. Todo un clásico del siglo XX, conserva su popularidad en el siglo XXI, más de 65 años después de su lanzamiento, pensado para satisfacer las necesidades del entonces creciente mercado de la aviación comercial y recreativa. Gracias a la regla de cálculo circular, que permitía efectuar diversos cálculos importantes en los vuelos, el Navitimer fue adoptado por los pilotos y, en particular, por la Asociación de Propietarios y Pilotos de Aeronaves (Aircraft Owners and Pilots Association, AOPA). Totalmente inconfundible, el diseño atemporal del cronógrafo conserva hoy el mismo atractivo que en la época de su lanzamiento. 

Tras el Navitimer se esconden más de cien años de avances en la tecnología relojera. Breitling desarrolló en 1915 el primer pulsador independiente a la altura de las 2 horas, al que, en 1934, añadió un segundo pulsador independiente, perfilando con ello tanto la forma como la función del cronógrafo moderno. La marca introdujo en 1969 un cronógrafo con cuerda automática –uno de los primeros del mundo–, y cualquier verdadero aficionado del mundo relojero siente pasión por el clásico Duograph de 1944, un movimiento con cronógrafo ratrapante en cuyo desarrollo participó Breitling.

Hace ya tiempo que a Breitling se le considera un líder en movimientos mecánicos de cronógrafo, y este prestigio lo refuerza ahora gracias al nuevo Navitimer B03 Chronograph Rattrapante 45 en oro rojo de 18K, que deja patente la emoción que puede esconderse en un reloj mecánico de pulsera.