La esfera

Breitling - La esfera

Sofisticación estética, elegante contraste entre las superficies huecas y en relieve, acabados prestigiosos: las esferas de los cronógrafos y relojes Breitling requieren un perfecto dominio de los métodos de fabricación más punteros que conjugan la más alta maestría fruto de siglos de experiencia con la tecnología más avanzada. Cada detalle está estudiado para proporcionar una óptima y rápida lectura de las informaciones, como si de un panel de instrumentos se tratara.


Breitling - La esfera

Las esferas van recortadas en una placa de latón, en donde se taladran diversos orificios y aberturas. A continuación se pulen y se les da color mediante un tratamiento de lacado, o bien por galvanoplastia (procedimiento electrolítico) sumergiéndolas en varios baños sucesivos por los que circula una corriente eléctrica.


Breitling - La esfera

Para la esfera del Navitimer, Breitling utiliza el método denominado «épargne», un tipo de lacado muy peculiar que actúa a modo de «plantilla» haciendo resaltar los elementos de plata pura o de oro y proporcionando una nitidez y una legibilidad incomparables de las indicaciones. Los contadores son fresados y grabados con motivos en espiral antes de proceder a su coloración. Las diferentes inscripciones se realizan mediante cabezales de silicona recubiertos de tinta, tras sucesivas cocciones en un horno. El símbolo Breitling va acuñado en una lámina de oro de 18 quilates con una precisión de una centésima de milímetro, y seguidamente troquelado y pulido con chorro de arena, lo que permite obtener sutiles contrastes. La colocación y el remache manual del símbolo Breitling y de los índices aplicados exigen una extraordinaria destreza. Para terminar se aplica la sustancia luminiscente por medio de un punzón conectado a un tubo a presión. La fabricación de la esfera Navitimer exige un total de 23 operaciones diferentes.