Gaston Breitling demuestra de lo que es capaz

Gaston Breitling demuestra de lo que es capaz

Fallecido Léon Breitling en 1914, se hizo cargo del negocio familiar su hijo Gaston. Había heredado de su padre el espíritu pionero, el talento para la innovación y una pasión insaciable por los cronógrafos, lo cual quedó demostrado en 1915 cuando lanzó uno de los primeros cronógrafos de muñeca del mundo con pulsador separado, situado por encima de la corona del reloj.

En 1923 causó sensación su reloj de bolsillo patentado con dos pulsadores de cronógrafo. Uno de ellos, colocado a la altura de las 2 horas, servía para iniciar y parar, mientras que el otro, integrado en la corona, ponía a cero el mecanismo del cronógrafo. Por primera vez, un reloj con mecanismo de parada permitía medir varios tiempos consecutivos.

Un dato interesante: muchas de las esferas de los productos que fabricó Gaston Breitling aparecieron sin firma; en ellas figuraban o bien el nombre del cliente, o bien logotipos registrados como Montbrillant, Sprint o Vitesse. Hubo que esperar a finales de la década de 1920 para que los relojes mostraran el nombre del fabricante.