Camino al futuro con Willy Breitling

Camino al futuro con Willy Breitling

Gaston Breitling falleció inesperadamente en julio de 1927. Su hijo Willy, que contaba entonces tan solo 14 años de edad, era aún demasiado joven para suceder a un padre de tamaña envergadura, por lo cual durante los cinco años siguientes la gestión de la casa estuvo en manos de un equipo externo.

La empresa sobrevivió al crash de 1929 en Wall Street y la subsiguiente Gran Depresión, y en 1932 Willy Breitling, pese a su extremada juventud, estaba listo para asumir el liderazgo de la casa. Cuando tomó el timón, los cronógrafos eran todavía la parte esencial del negocio. La colección de Breitling incluía más de 40 modelos distintos de relojes de pulsera o para cabinas de avión.

Fino al 1934, gli orologi da polso cronografici avevano un solo pulsante, quindi dopo un inizio e un arresto seguiva inevitabilmente un reset. Willy Breitling considerò questo come un grave difetto e nel 1934 presentò un brevetto per il primo cronografo da polso al mondo dotato di due pulsanti.

Hasta 1934, los relojes de pulsera con cronógrafo no tenían más que un pulsador, por lo cual tras la puesta en marcha y la parada venía inevitablemente la puesta a cero. Willy Breitling, viendo en ello una carencia clave, solicitó en 1934 la patente del primer cronógrafo de pulsera del mundo equipado con dos botones.

Léon Breitling focused on chronographs

Y ese sería solo el comienzo. En 1936, presentó un cronógrafo especialmente diseñado para aviadores, con esfera negra y sugerentes dígitos y manecillas luminiscentes, a los que se sumaba un bisel rotatorio con un práctico y versátil puntero de flecha que también relucía en la oscuridad.

Léon Breitling focused on chronographs

Uno de los logros más celebrados de Willy Breitling en su labor pionera fue la creación del Huit Aviation Department en 1938. Siendo bien consciente de los rigurosos requisitos de la aviación militar y civil, eligió el nombre a conciencia («huit» significa «ocho» en francés). Aludía así a los ocho días de reserva de marcha que ofrecían tantos relojes para panel de instrumentos y otros dispositivos especiales para cronometraje, incluidos los cronógrafos de pulsera que el departamento estaba desarrollando para aviadores profesionales. Además de por su impresionante reserva de marcha y su fácil legibilidad, aquellos cronógrafos de a bordo se distinguían también por sus cajas tan ligeras. Los productos Huit atrajeron de inmediato el interés de los pilotos militares y, siendo ya inminente la II Guerra Mundial, el Huit Aviation Department recibió un gran pedido de cronógrafos para la Royal Air Force, con lo que la marca de Willy Breitling hizo acto de presencia en las cabinas de los legendarios bombarderos y cazas que con tanta brillantez volaron durante la contienda.

 

Léon Breitling focused on chronographs

En 1940, Breitling obtuvo la patente del Chronomat, caracterizado por el modelo registrado de su regla de cálculo rotatoria, pensada para ingenieros y científicos. Un decenio tan rico en acontecimientos como fue el de 1940 conoció también la aparición de la línea Premier, introducida en torno a 1943. La elección del término francés que significa «primero» no fue aquí tampoco casualidad, pues hacía referencia al uso civil (no militar) de sus cronógrafos, para los que Breitling ahora se centró menos en la innovación y más en su calidad superior, elegancia y detalles meticulosos. Con sus diámetros de hasta 38 mm y unos diseños elegantes, la línea Premier, que se ofrecía en acero inoxidable o en oro macizo, supuso otro considerable hito en la trayectoria de Breitling.

Dos de los logros más sofisticados de la época fueron el Duograph, lanzado en 1944, que incorporaba una complicación con función ratrapante, y la línea Datora, lanzada justo al acabar la guerra, que se caracterizaba por su calendario y la indicación de la fase lunar.