Tierra, Mar Y Aire
{generated} Primer plano de un Breitling SuperOcean vintage con esfera oscura, marcadores definidos y correa de malla evocando diseño de los años 50
{generated} Primer plano de un Breitling SuperOcean vintage con esfera oscura, marcadores definidos y correa de malla evocando diseño de los años 50

Décadas de 1950-1960

CAPÍTULO 3: TIERRA, MAR Y AIRE

De la década de 1880 a la de 1930
La década de 1940
Décadas de 1950-1960
De la década de 1970 a la de 2010
2017 – 140 AÑOS

TIERRA, MAR Y AIRE

CAPÍTULO 3

Con el auge de la aviación civil en la década de 1950 comenzó una época dorada, en la que los aviones de pasajeros reemplazaron a los transatlánticos y la prosperidad de la posguerra impulsó la navegación de motor y las actividades náuticas de ocio. Para aprovechar estas oportunidades, Willy Breitling diseñó relojes especializados. El Navitimer, un reloj para pilotos, reinaba en los vuelos comerciales con sus funciones de cabina, mientras que el SuperOcean ampliaba los límites submarinos para atender la creciente popularidad del buceo y los deportes náuticos. Estas creaciones reflejan las tendencias cambiantes y la combinación de los conocimientos de Breitling con las demandas de los viajes modernos por tierra, mar y aire. 

1952

NAVITIMER

Willy Breitling se propuso desarrollar un cronógrafo de pulsera que permitiese a los pilotos llevar a cabo todos los cálculos de vuelo necesarios, como la velocidad media, la distancia recorrida, el consumo de combustible y la tasa de ascenso. Su idea era adaptar la regla de cálculo logarítmica del Chronomat para el sector aéreo e integrarla en el bisel giratorio, rematado con pequeños salientes para facilitar su manipulación incluso si el piloto llevaba guantes.

{generated} Visual vintage de 1952 que une la cabina de un piloto con un Breitling Navitimer, destacando la herencia de precisión temporal.
{generated} Visual vintage de 1952 que une la cabina de un piloto con un Breitling Navitimer, destacando la herencia de precisión temporal.
{generated} Anuncio vintage del Breitling Navitimer sobre fondo amarillo con varios relojes y logos históricos de aviación
{generated} Anuncio vintage del Breitling Navitimer sobre fondo amarillo con varios relojes y logos históricos de aviación

Dos años después, la Asociación de Propietarios y Pilotos de Aeronaves de EE. UU. (Aircraft Owners and Pilots Association, AOPA), el club de pilotos más grande del mundo, anunció que el diseño se convertiría en su reloj oficial. Había nacido el Navitimer: su nombre era la contracción entre «navigation» (navegación) y «timer» (temporizador). Este «ordenador de vuelo» sin precedentes de Breitling fue rápidamente adoptado por pilotos de todo el mundo.

El éxito del Navitimer, encargado en su origen por la AOPA y no disponible para el público, convenció a Willy Breitling para incluirlo en el catálogo de la marca. Pronto se convirtió en un elemento de cabina indispensable y en todo un emblema, por no mencionar que ha sido uno de los relojes de pulsera en producción ininterrumpida más longevos de todos los tiempos.

1953

CO-PILOT

Si bien el Navitimer se convirtió en el ojito derecho de los pilotos de aerolíneas, que confiaban en su regla de cálculo computacional, Willy Breitling desarrolló otro cronógrafo para pilotos que hacía hincapié en la legibilidad. Y así se creó el ref. 765 AVI, el «Co-Pilot», un cronógrafo diseñado para ser el acompañante de confianza de todo tipo de aviadores. La esfera sencilla y de fácil lectura con grandes números luminiscentes encarnaba a la perfección los relojes resistentes, fiables y eficientes que eran el sello distintivo del departamento «HUIT Aviation» de Breitling.

{generated} Relojes Breitling 1953 de estilo vintage con correas de cuero dispuestos sobre cartas de aviación abiertas para un aire histórico
{generated} Relojes Breitling 1953 de estilo vintage con correas de cuero dispuestos sobre cartas de aviación abiertas para un aire histórico

1957

SUPEROCEAN

Para celebrar su 25.º aniversario al frente, Willy Breitling centró su atención en el mar, inspirado por los documentales submarinos de Jacques Cousteau y la creciente tendencia del buceo recreativo. Los profesionales y entusiastas del mundillo necesitaban instrumentos submarinos fiables. En 1957, Breitling respondió con el SuperOcean en ediciones con cronógrafo o solo indicación de hora.

Ambos eran herméticos hasta 200 m, un logro notable en aquel entonces, por no mencionar que el SuperOcean ref. 807 fue el primer cronógrafo de buceo. Cada detalle de su estructura garantizaba funcionalidad, legibilidad y seguridad óptimas bajo el agua.

Con esta nueva incorporación, Breitling estaba presente en tierra, mar y aire.

{generated} Dos relojes Breitling Superocean vintage con brazaletes de malla en luz cálida reflejan el legado de la marca en aire, tierra y mar.
{generated} Dos relojes Breitling Superocean vintage con brazaletes de malla en luz cálida reflejan el legado de la marca en aire, tierra y mar.
{generated} Escena vintage con un buzo sobre dos relojes Breitling SuperOcean exhibidos que destacan su capacidad submarina
{generated} Escena vintage con un buzo sobre dos relojes Breitling SuperOcean exhibidos que destacan su capacidad submarina
{generated} Anuncio vintage de Breitling con los modelos Navitimer, Chronomat y SuperOcean creados para aire, tierra y mar.
{generated} Anuncio vintage de Breitling con los modelos Navitimer, Chronomat y SuperOcean creados para aire, tierra y mar.
{generated} Anuncio vintage con el Breitling Navitimer 1962, mostrado con esfera negra y correa mesh, celebrando su histórica misión espacial.
{generated} Anuncio vintage con el Breitling Navitimer 1962, mostrado con esfera negra y correa mesh, celebrando su histórica misión espacial.
{generated} Breitling Navitimer vintage de 1962 en luz cálida, con esfera negra, bisel de regla de cálculo y correa de cuero.
{generated} Breitling Navitimer vintage de 1962 en luz cálida, con esfera negra, bisel de regla de cálculo y correa de cuero.

1962

VIAJE CÓSMICO

Con el apogeo de la carrera espacial a principios de la década de 1960, el Programa Mercury 7 de la NASA se disponía a afrontar los vuelos tripulados. El teniente coronel Scott Carpenter, uno de los astronautas del Mercury y entusiasta del Navitimer, solicitó a Breitling una versión espacial del reloj con esfera y movimiento de 24 horas (para distinguir mejor el día de la noche en órbita). El 24 de mayo de 1962, Carpenter dio tres vueltas alrededor de la Tierra con el Navitimer personalizado, que se convirtió en el primer reloj de pulsera suizo en viajar al espacio. Pronto se granjeó seguidores de culto y finalmente se puso a la venta al público como «Cosmonaute».

1964

TOP TIME

Willy Breitling lanzó la colección Top Time dirigida a «profesionales jóvenes y activos». Con diseños elegantes, pero poco convencionales, que incluían cajas cuadrangulares y esferas con gráficos, atrajo a hombres y mujeres distinguidos por igual. La colección fue bautizada con un nombre deliberadamente corto, pegadizo y en inglés —Top Time— para poner de manifiesto su energía moderna. El «cronógrafo no convencional» se convirtió rápidamente en un artículo de moda imprescindible, que aparecía en páginas de revistas como Time, Life y Harper's Bazaar. La demanda se disparó a finales de la década de 1960, debida a las proporciones contundentes del reloj y a su estilo elegante. La industria cinematográfica pronto siguió el ejemplo de las revistas y Top Time hizo su aparición en la pantalla grande para afianzarse aún más como objeto de culto. 

James Bond, interpretado por Sean Connery, llevaba un «Top Time en la película Operación Trueno de 1965». 

{generated} Anuncio vintage de 1969 que presenta los modelos Breitling CHRONO-MATIC y Navitimer con gráficos audaces y escenas de estilo.
{generated} Anuncio vintage de 1969 que presenta los modelos Breitling CHRONO-MATIC y Navitimer con gráficos audaces y escenas de estilo.
{generated} Movimiento automático Breitling Calibre 12 de 1969 con vista detallada de sus engranajes dorados y mecánica intrincada
{generated} Movimiento automático Breitling Calibre 12 de 1969 con vista detallada de sus engranajes dorados y mecánica intrincada

1969

CHRONO-MATIC

A finales de la década de 1960, Breitling asumió uno de los mayores retos de la relojería: desarrollar un cronógrafo automático. En asociación con Dubois Dépraz, Heuer-Leonidas y Hamilton Buren, el innovador calibre Chrono-matic debutó en 1969 ante la prensa mundial. Su corona ubicada en el lado izquierdo y sus pulsadores en el lado derecho son su sello distintivo e inspiran una línea completa de cronógrafos automáticos.

MARCEL ROBERT: EL HOMBRE ENTRE BAMBALINAS

Puede que Willy Breitling tuviera la determinación y la visión para transformar la marca, pero no podría haberlo conseguido sin la ayuda de Marcel Robert. 

En sus casi 50 años de trayectoria profesional en Breitling, Robert desempeñó un papel fundamental en la gestación de sus innovaciones más importantes, desde la creación del primer pulsador doble patentado hasta el desarrollo conjunto del primer movimiento de cronógrafo automático del mundo en 1969. 

{generated} Un técnico con bata de laboratorio examina equipo de precisión en una mesa de trabajo, mostrando artesanía meticulosa en un taller
{generated} Un técnico con bata de laboratorio examina equipo de precisión en una mesa de trabajo, mostrando artesanía meticulosa en un taller

DE LOS 70 A LOS 2010

BREITLING: 140 AÑOS EN 140 HISTORIAS

Descubra el legado de Breitling a través de nuestro próximo libro del aniversario: 140 años en 140 historias. El relato recorre nuestros humildes comienzos, desde el modesto taller de Leon Breitling en Saint-Imier hasta nuestra eclosión como una de las marcas relojeras más importantes del siglo XXI.

{generated} Libro conmemorativo amarillo de Breitling con ilustración vibrante de un reloj que celebra los 140 años de historia de la marca
{generated} Libro conmemorativo amarillo de Breitling con ilustración vibrante de un reloj que celebra los 140 años de historia de la marca